Pimientos Rellenos de Pavo y Quinoa
Descripción
Disfruta de una cena nutritiva y sabrosa con estos pimientos rellenos de pavo magro y quinoa. Son una opción excelente para quienes buscan una comida equilibrada, rica en proteínas y fibra, con un toque mediterráneo. Los pimientos dulces se ablandan en el horno, creando un recipiente natural para un relleno jugoso y aromático, haciendo de este plato una delicia visual y gustativa, perfecto para una dieta fitness.
Puntuación Nutricional
* Puntuaciones de 0-100. Mayor puntuación = más adecuado para el objetivo.
Ingredientes
- 2 pimientos morrones grandes (de cualquier color), cortados por la mitad y sin semillas
- 200g carne picada de pavo magra
- 80g quinoa cocida
- 1/2 cebolla pequeña, picada finamente
- 1 diente de ajo, picado
- 100ml salsa de tomate natural
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 cucharadita de orégano seco
- Sal y pimienta al gusto
- 30g queso mozzarella rallado bajo en grasa (opcional)
- Perejil fresco picado para decorar
Instrucciones
Precalentar el horno a 190°C (375°F).
Colocar las mitades de pimiento en una bandeja para hornear, con el lado cortado hacia arriba. Asar durante 15 minutos para que se ablanden ligeramente.
Mientras tanto, calentar el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añadir la cebolla y el ajo, y cocinar hasta que estén translúcidos (aproximadamente 3-4 minutos).
Incorporar la carne picada de pavo y cocinar, desmenuzándola con una cuchara, hasta que esté dorada y cocida por completo.
Añadir la quinoa cocida, la salsa de tomate y el orégano. Mezclar bien y sazonar con sal y pimienta. Cocinar a fuego lento durante 5 minutos para que los sabores se mezclen.
Rellenar cuidadosamente cada mitad de pimiento con la mezcla de pavo y quinoa. Si se usa, espolvorear con el queso mozzarella rallado.
Volver a colocar los pimientos rellenos en el horno y hornear durante 20-25 minutos adicionales, o hasta que los pimientos estén tiernos y el relleno esté bien caliente y burbujeante. Si se usó queso, hasta que esté derretido y ligeramente dorado.
Decorar con perejil fresco picado antes de servir.