Gambas Scampi con Linguine Integral y Tomates Cherry
Descripción
Una cena ligera pero llena de sabor, este plato de gambas scampi combina la proteína magra de las gambas con la fibra y los carbohidratos complejos del linguine integral. La salsa ligera de ajo, limón y vino blanco (o caldo de verduras para una opción sin alcohol) se realza con tomates cherry frescos, creando una comida vibrante y nutritiva. Es perfecto para una noche entre semana cuando buscas algo rápido, delicioso y que te ayude a mantener tus objetivos de bienestar con un toque mediterráneo.
Puntuación Nutricional
* Puntuaciones de 0-100. Mayor puntuación = más adecuado para el objetivo.
Ingredientes
- 150g gambas peladas y desvenadas
- 80g linguine integral
- 100g tomates cherry, cortados por la mitad
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- 30ml vino blanco seco (o caldo de verduras bajo en sodio)
- 1/2 limón (jugo)
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- Pizca de hojuelas de chile rojo (opcional)
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
Instrucciones
Cocina el linguine integral según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Antes de escurrir, reserva 1/4 taza del agua de cocción.
Mientras tanto, calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio.
Añade el ajo picado y las hojuelas de chile (si usas) y saltea por unos 30 segundos, hasta que el ajo esté fragante. No dejes que se dore demasiado.
Incorpora las gambas a la sartén y cocina por 1-2 minutos por cada lado, o hasta que estén rosadas y cocidas.
Vierte el vino blanco (o caldo de verduras) y el jugo de limón. Deja que hierva suavemente durante 1 minuto para que el alcohol se evapore y los sabores se mezclen.
Agrega los tomates cherry cortados por la mitad a la sartén y cocina por 1-2 minutos más, hasta que se ablanden ligeramente.
Escurre el linguine y añádelo directamente a la sartén con las gambas y la salsa. Agrega un poco del agua de cocción reservada si la salsa parece demasiado espesa.
Mezcla bien para que el linguine se impregne de la salsa. Sazona con sal y pimienta al gusto. Retira del fuego.
Sirve inmediatamente, espolvoreado generosamente con perejil fresco picado.