Conchiglioni Integrales Rellenos de Espinacas y Ricotta con Salsa de Tomate Ligera
Descripción
Sumérgete en el sabor mediterráneo con estos conchiglioni integrales rellenos de una cremosa mezcla de espinacas frescas y ricotta, bañados en una salsa de tomate casera y ligera. Este plato es una excelente fuente de fibra, proteínas y calcio, ofreciendo una alternativa vegetariana satisfactoria y nutritiva para tu almuerzo. Es una comida reconfortante que te dejará satisfecho y energizado, sin sentirte pesado, combinando tradición y bienestar en cada bocado delicioso.
Puntuación Nutricional
* Puntuaciones de 0-100. Mayor puntuación = más adecuado para el objetivo.
Ingredientes
- 100g conchiglioni integrales (conchas grandes de pasta)
- 150g espinacas frescas
- 100g queso ricotta light
- 1 huevo pequeño
- 2 cucharadas de queso parmesano rallado (opcional, light)
- 200g tomate triturado (para la salsa)
- 1/4 cebolla, picada finamente
- 1 diente de ajo, picado
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Hojas de albahaca fresca para decorar
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones
Cocer los conchiglioni integrales según las instrucciones del paquete hasta que estén al dente. Escurrir y reservar.
Mientras tanto, saltear las espinacas frescas en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que se reduzcan. Escurrir el exceso de líquido y picarlas finamente.
En un bol, mezclar las espinacas picadas, el queso ricotta, el huevo y una cucharada de queso parmesano (si se usa). Sazonar con sal y pimienta. Mezclar bien.
Para la salsa de tomate: en una olla pequeña, calentar el resto del aceite de oliva. Sofreír la cebolla picada y el ajo hasta que estén blandos. Añadir el tomate triturado, sal y pimienta. Cocinar a fuego lento durante 10-15 minutos.
Precalentar el horno a 180°C (350°F).
Rellenar cada conchiglioni cocido con la mezcla de espinacas y ricotta. Colocarlos en una fuente para horno.
Verter la salsa de tomate sobre los conchiglioni rellenos. Espolvorear con la cucharada restante de queso parmesano si se usa.
Hornear durante 15-20 minutos, o hasta que la pasta esté caliente y el queso ligeramente dorado.
Servir decorado con hojas de albahaca fresca.