Más Allá del IMC: La importancia de la Distribución de la Grasa
Durante décadas, el Índice de Masa Corporal (IMC) ha sido la métrica estándar, pero tiene una falla crítica: no distingue entre músculo y grasa, ni indica dónde se encuentra esta última. La ciencia moderna ha demostrado que la **grasa abdominal o visceral** es la metabólicamente activa y peligrosa, ya que rodea los órganos vitales y libera citoquinas inflamatorias.
La **Relación Cintura-Cadera (WHR)** y la **Relación Cintura-Altura (WHtR)** son herramientas superiores para identificar este riesgo. El WHtR es particularmente útil porque aplica una regla universal sencilla: tu cintura debe medir menos de la mitad de tu altura.
Riesgos de la Grasa Visceral
Resistencia a la Insulina
La grasa abdominal interfiere con el metabolismo de la glucosa, elevando el riesgo de Diabetes Tipo 2.
Inflamación Crónica
El tejido adiposo visceral secreta pro-inflamatorios que dañan las paredes arteriales.
Hipertensión
Existe una correlación directa entre el aumento del perímetro de cintura y la presión arterial elevada.
Hígado Graso
La cercanía de la grasa visceral al sistema porta facilita la acumulación de grasa en el hígado.